Soy una madre motivada

Soy una madre motivada

No sé por qué el hecho de ser una madre motivada ha cogido ese sentido tan peyorativo. Yo lo soy.
De hecho, estoy motivadísima para educar a mis hijos de la mejor manera posible, para que el día de mañana sean personas buenas, honestas, independientes, luchadoras, optimistas, agradecidas, sin prejuicios…y libres. No creo que podamos hacer nada mejor por ellos, ni si lo conseguiremos.
Tan motivada estoy que desde que nació mi primer hijo no sé cuántos libros y artículos sobre educación he leído (y los que me queden), ni cuánto asesoramiento y colaboración he pedido a los profesores, ni cuántas inquietudes he compartido con otros padres, ni cuántas veces, cuando he tenido oportunidad, he hablado con un psicólogo para que me oriente. Y de todo he aprendido y quiero seguir haciéndolo..

El caso es que soy una mamá muy normal, que se equivoca una y mil veces, que quiere muchísimo a sus hijos, que la desquician casi en la misma proporción, a la que le dan unas ganas arrebatadoras de comérselos y luego se arrepiente de no habérselos comido, que se estrella y le dan ganas de estrellarlos… pero que se descubre una y otra vez buscando la manera de hacerlo mejor.

Y así buscando, buscando, se me ocurrió que cuando encontrara alguna fórmula, para nada mágica, que medianamente me funcionara podría compartirla con otros padres, abuelos, profes… que se identifiquen conmigo, que crean que necesitan aprender más para enseñarles mejor y que les suponga un alivio maravilloso este mal de muchos… porque a todos de una manera o de otra nos pasa lo mismo, estamos en el mismo barco y no pocas veces nos toca achicar agua, tal vez si achicamos juntos saldremos más rápido a flote.

Motivémonos, pero a tope, porque la educación de los niños no es solo una obligación sino todo un privilegio.

Soy una madre motivada - Tata y Tachán
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